La dimensión oculta de los Archivos Públicos: Una mirada Archivística

Este es el primer artículo de Marco Antonio Gózar Llanos para Archinfo 2.0.

 

LA PRIMERA DIMENSIÓN

La ciudadanía ha sido “acostumbrada” a ver a los Archivos Públicos casi exclusivamente como sinónimo de memoria, por lo que los relaciona con los Archivos Históricos.  Los Archivos Públicos son considerados importantes, pero lejanos: Son el hábitat de los investigadores y de los historiadores.

 

LA SEGUNDA DIMENSIÓN

Desde mediados del Siglo XX se destaca su otra “dimensión”: Los Archivos Públicos técnicamente organizados como herramientas fundamentales para el éxito de toda gestión.  Esta “dimensión” se sustenta en la siguiente premisa: Quien controla la información, puede gestionar eficientemente.

 

LA TERCERA DIMENSIÓN

El Siglo XXI comenzó afianzando una “dimensión” que nos permitió reconocer, en los Archivos Públicos, una utilidad “más terrena”: La de los Archivos Públicos técnicamente organizados como requisitos fundamentales para el ejercicio pleno del Derecho de Acceso a la Información Pública.

Esta “dimensión” se ha robustecido, y ahora se habla (aunque no masivamente, pues existen “fuerzas ocultas” que lo impiden) de la relación estrecha entre ARCHIVOS PÚBLICOS – TRANSPARENCIA – ACCESO A LA INFORMACIÓN PÚBLICA – CORRUPCIÓN.

 

LIMITACIÓN DE LA TERCERA DIMENSIÓN

Esta “dimensión” no es valorada y utilizada en su real magnitud.  Si hablamos de nuestro gremio, existe una incomprensible “auto limitación” por parte de no pocos Archivistas / Archivólogos / Archiveros.  Se habla con fluidez y se razona prolijamente en base a conceptos como “gestión” y “tecnologías de la información”, de innegable importancia y trascendencia,  pero se tartamudea o simplemente se calla (silencio cómplice) cuando se nos pide un comentario sobre la importancia y trascendencia de esta tercera “dimensión”.

 

LA CUARTA DIMENSIÓN: LA DIMENSIÓN QUE NOS OCULTAN

Esta nueva “dimensión” es la que “el sistema” oculta, porque conoce de su efectividad letal.  De uso casi exclusivo por los periodistas de investigación, es materia prima de muchos de sus “destapes”, pero existen “fuerzas ocultas”, repetimos, que impiden que sus bondades y grandes beneficios sean reconocidos y difundidos.

Es la “dimensión” de los ARCHIVOS PÚBLICOS COMO INSTRUMENTOS EFICACES DE CONTROL CIUDADANO.  ¡Y es que los ciudadanos tenemos el legítimo Derecho de controlar los “actos de gobierno”, en todos sus niveles,  y los “actos de gobierno” se encuentran plasmados, consignados, evidenciados en los documentos de archivo!

¿Qué podemos hacer para “desvelar” esta cuarta “dimensión”?, ¿cómo podemos hacer “pública” esta “dimensión”?,  ¿de qué manera pasamos de las palabras a la acción?

 

NUESTRA PROPUESTA 1: PARTICIPACIÓN ACTIVA DE LOS ARCHIVISTAS: “ARCHIVISTAS DE ACCIÓN”

¿No somos los Archivistas / Archivólogos / Archiveros los grandes expertos y conocedores de los laberintos / trampas / atajos del Trámite Documentario?  Lo somos (o deberíamos serlo), por lo tanto es necesario dejar nuestra faceta contemplativa, y algunas veces cómplice, y comenzar a trabajar como “Archivistas de Acción”, haciendo que esta cuarta “dimensión” comience a funcionar desde los Archivos Públicos, con los ciudadanos y para los ciudadanos.

 

NUESTRA PROPUESTA 2:   EXIGIR “ARCHIVOS DE VERDAD”

Exigir que nuestras instituciones públicas inviertan en la implementación y mantenimiento de sus “sistemas institucionales de archivos” / “sistemas institucionales de gestión documental”, etc., con la finalidad de asegurar la existencia de Archivos Públicos que “sirvan de verdad”.

 

NUESTRA PROPUESTA 3: FORTALECIMIENTO DE NUESTROS ARCHIVOS NACIONALES

Es evidente la falta de interés y atención de nuestros gobiernos hacia nuestros Archivos Nacionales, los cuales sobreviven como entes “aislados”.  Lamentablemente, hay un factor adicional que agudiza esta situación: Todo “aislamiento” tiene como una de sus manifestaciones la falta de control, y donde no hay control, la corrupción encuentra un ambiente “amigable”.

Es primordial, entonces, identificar todos aquellos eventos, situaciones, procesos, elementos, personas, etc. que les impiden a nuestros Archivos Nacionales trabajar eficientemente. Un Archivo Nacional descontaminado, sano, fresco y transparente no sólo cumplirá mejor sus funciones, sino que constituirá un ejemplo que todo Archivo Público tomará como modelo y respetará.

¿Pero, cómo hacemos efectivas, en la “vida real”, estas propuestas?

 

San Juan de Miraflores, lunes 12 de octubre del 2015.

MArco Antonio Gózar Llanos

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