Jesús G. Caro: “Un barco hundido es un libro que espera que lo abran con cuidado y nos lo lean”

Jesús G. Calero:«Un barco hundido es un libro que espera que lo abran con cuidado y nos lo lean»

JOSE RAMON LADRA Jesús García Calero «capitanea» el equipo que hace el blog «Espejo de navegantes»

Apasionado como siempre, entusiasmado como de costumbre, corría el  jefe del Área de Cultura de ABC por la vieja redacción, sonrisa en boca, y vendiendo otro nuevo avance en el asunto del expolio de Odyssey, una cuestión de la que nadie hablaba. Una fragata «Nuestra Señora de las Mercedes», de la que ningún medio se ocupaba, hasta que no tuvieron más remedio que llevarlo a portada de prensa, informativos de TV y radios.

Así es Jesús García Calero, el hombre que lleva más años al frente de una misma sección en el periódico, y que acredita un nombre propio para sus ocurrencias: «Caleradas», bautizó en su día un director los comentarios ingeniosos del segoviano. En la propia entrevista -culpa tal vez del metafórico planteamiento de la pregunta: «¿Le interesan también los barcos que flotan?»- Calero no desaprovecha su oportunidad: -«¡Claro!, y si estoy embarcado, me interesa mucho que floten», contesta divertido.

Espejo de Navegantes, espacio que opta a ser el Blog del Año en ABC, es el lugar donde navega, junto a una tripulación a la altura (Geoffrey Parker, Andrea Zucas, Javier Noriega, Verónica Walker-Vadillo, Fátima Claudino, Agustín Ramón Rodríguez González, Luis Español, José María Lancho, Miguel San Claudio, Hugo O’Donnell, José María Blanco Núñez y, hasta hace muy poco el recientemente desaparecido contralmirante José Ignacio González-Aller [Leer: In Memoriam. José Ignacio González-Aller. La fuerza del honor y la pasión de un marino ilustrado] ) por «un lugar misterioso y apasionante, lleno de historias por contar, y lleno de nuestras propias huellas», dice Calero de un mar que vio por primera vez «en la Costa de la Muerte, en un viaje a Galicia y Portugal». De aquella impresión nacen sus batallas y naufragios, su pasión por «cada barco hundido, que es una cápsula de tiempo, como un libro que espera que lo abran con cuidado y nos lo lean». Y esa lectura hoy es posible, porque «la tecnología lo permite». Sin embargo «falta una política estatal sobre esta materia. Aquí nadie lleva el rumbo, el Ministerio de Cultura porque casi todo está transferido y es un engorro y las Autonomías porque van a lo suyo», lamenta Calero, que subraya su pesar: «es una vergüenza que sigamos así».

Historia de España

«No hemos querido mirar, restos naufragados que nos hablan de nuestro propio pasado desde los tiempos remotos. España, además, fundó la primera navegación global de la historia, dibujó continentes desconocidos e inventó las máquinas maravillosas que hicieron posible aquella primera globalización. Es un alarde, lo más importante que hicimos en nuestra historia, pero no hemos sido capaces ni de investigar seriamente un solo galeón todavía», dice el almirante de «Espejo de Navegantes», denominación, por cierto, que evoca «el libro secreto de las rutas hacia América. El primero», narra apasionado el entrevistado, avanzando que es «una historia preciosa»: «Era uncompendio astronómico y geográfico de rutas y puertos para alcanzar el Nuevo Mundo, y también erael más alto secreto en el siglo XV, cuando fue escrito, porque erael único camino seguro para adentrarse en el peligrosísimo océano. Los espías de las potencias de Europa mataban por una copia. Se hacía una por cada capitán de barco. Y no podía faltar ni un solo ejemplar o…».

Con la imaginación ya a bordo de esos navíos, pensando en el destino cruel que sugieren los puntos suspensivos, Calero regresa al siglo XXI para hablar de las lecturas imprescindibles para contagiarse de su amor por «¡despierten!», -interpela a los organismos competentes-«una maravillosa herramienta de cohesión nacional y de investigación e innovación científicas»: «Para comprender la importancia de la arqueología, sin duda el libro “Bajo los siete mares”, de George Bass, padre de la disciplina. Aunque sobre expolios también es muy interesante “La carta esférica”, dePérez Reverte. En cuanto a la historia naval, es más fácil recomendar el libro sobre la mal llamada Armada Invencible («La Gran Armada», deGeoffrey Parker), «La campaña de Trafalgar» (el deHugo O’Donnell)… Y las novelas de historia naval, desde Galdós y Pérez Reverte a Patrick O’Brian, el de «Master & Commander» en el otro lado… Y si alguien quiere pequeños episodios que arrojan luz sobre la historia de España, los libros deAgustín Rodríguez González», enumera.

Y el enemigo en el mar, además de «nuestro desprecio por la historia, que es otro océano del que algunos no quieren oír hablar», dice Calero, son los piratas. Hoy carecen de pata de palo y parche en el ojo. Tienen a cambio «alta tecnología y una indiferencia por la historia que merece que nuestra sociedad exija un respeto por el patrimonio». Además «cotizan en bolsa, pese a que para los inversores este es un negocio ruinoso», y carecen de interés en «recuperar la historia de quienes naufragaron, de la sociedad que inventó aquellas máquinas prodigiosas con maderas clavos y tela y cuerdas». Esos culpables del «más grave genocidio cultural que existe» son los cazatesoros. «Imagine que viene un potentado americano y quiere llevarse con un láser sofisticado los bisontes de Altamira. ¿O si sacan todos los metales ¡para venderlos! de tumbas visigóticas o ibéricas desconocidas? ¿A que habría un escándalo? Entonces, ¿por qué bajo el agua nos parece aceptable?», propone Calero para explicar su indignación.

«No sabemos cómo se construía un galeón»

Y es que, mientras un doblón hallado por una expedición australiana, en aguas de Cuba, en la bodega de un navío británico -que pertenece a «la humanidad», dice Calero- acabe en manos de quien «destruye el contexto y trabaja sin luz ni taquígrafos; no publica; no quiere que nadie investigue cómo lo hizo y con qué tecnología», pese a que la ley española impide comercializar con el patrimonio, seguiremos ignorando «cómo se construía un galéon» o sin investigar «los barcos de Lepanto, Trafalgar o la Armada Invencible, entre las cientos de batallas», advierte el jefe de Cultura de ABC.

Por lo pronto, Jesús Calero, que admite que «todavía hay más papel que salitre, más de libros viejos y nuevos que de neopreno» en su conocimiento, pero que promete atender alguna de las invitaciones que tiene para «bucear en alguna que otra campaña con el fin de contarlo», navega junto a los suyos, rumbo fijo a Blog del Año en ABC, travesía para la que todo viento es poco, y puerto hacia el que se rema votando aquí.

En defensa de «Espejo de Navegantes» y unos cuantos vídeos

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