Archivo Histórico Nacional

EAHNl Archivo Histórico Nacional desde su fundación se constituyó como «archivo histórico del reino de España», con carácter de archivo público. Se crea para recoger la documentación producida por los órganos de la Administración del Estado que ya no tiene valor administrativo pero si tiene valor histórico.  Actualmente a sus depósitos se deben transferir los documentos calificados como históricos, porque han superado las eliminaciones racionales y preceptivas que establece la Ley de Patrimonio Histórico Español en su artículo 58.

Sus funciones son: conservar y proteger el patrimonio histórico documental que ya custodia y el que debería seguir llegando (puesto que es un archivo abierto), describir los contenidos informativos de los documentos, y hacer accesible, tanto al investigador como al ciudadano los fondos documentales, así como potenciar la difusión cultural de los mismos. El Archivo Histórico Nacional es la institución que conserva y custodia la documentación producida y recibida por los organismos que conforman el aparato administrativo del Estado español desde la Edad Moderna, así como otros fondos documentales de instituciones públicas y privadas desde la Edad Media.

El siglo XIX abunda en hechos históricos que rompen definitivamente con el Antiguo Régimen; las instituciones españolas van a sufrir importantes cambios. Resultado y testimonio de estos sucesos son las reformas de la Administración del Estado que tienen lugar durante este siglo. Los archivos, piezas imprescindibles dentro del aparato administrativo estatal, puesto que son la memoria de sus instituciones, van a sentir en su propia estructura y composición los efectos de estas reformas.

Estos drásticos cambios administrativos coinciden en el tiempo con la reactivación de la idea, generada en el siglo XVIII por don Santiago Agustín Riol y por el padre Burriel, de fundar un archivo semejante y continuador del de Simancas, como el gran archivo del Estado. Esta propuesta, presentada a Isabel II por sus ministros, pasa por no pocos avatares hasta que, a mediados del siglo XIX, una importante reforma hacendística del Estado plantea la urgencia de contar con un archivo que pueda recoger un enorme volumen de valiosos diplomas para la Historia de España.

Esta reforma de la Hacienda, con sus leyes desamortizadoras, hace pasar a manos del Estado los bienes y propiedades de las instituciones eclesiásticas, con toda la documentación de incalculable valor histórico en ellas conservada. Y por Real Orden de 18 de agosto de 1850 se dispone que toda la documentación de los archivos de las órdenes monásticas pase a la Real Academia de la Historia. Éste va a ser el primer depósito documental de estos fondos eclesiásticos, que más tarde constituirán el núcleo fundacional del archivo que se está gestando. La Academia capta muy pronto los enormes problemas que se plantean para controlar y organizar tan valiosa documentación; por ello, sus académicos solicitan del Ministro de Fomento la creación de un archivo que sirva para recoger tan importantes fondos documentales. Finalmente, el Real Decreto de 28 de marzo de 1866 crea el Archivo Histórico Nacional.

La sede actual del Archivo Histórico Nacional fue inaugurada el 13 de octubre de 1953 y fue diseñada y construida de nueva planta para ser archivo. Situada en una de las zonas más elevadas de la ciudad de Madrid, dentro del complejo de edificios del Consejo Superior de Investigaciones Científicas que se asentaron sobre los terrenos de la Institución Libre de Enseñanza y la Residencia de Estudiantes. Su estilo está inspirado en la arquitectura escurialense que fue tan potenciada en el periodo franquista y fue su autor don Manuel Chumillas.

Arquitectónicamente, consta de dos cuerpos bien delimitados. El cuerpo delantero rectangular está constituido por tres plantas y una por debajo de la cota O, todas en formato rectangular, y está dedicado a las áreas públicas y de trabajo de la institución. Superpuesto y al sur, el cuerpo de depósitos se concibió como un cuadrado perfecto distribuido sobre un patio central.

Actualmente se puede decir que las zonas públicas y las zonas de trabajo del Archivo disponen de unos 3000 metros cuadrados de superficie. El investigador y el ciudadano cuentan con un área de recepción y acreditación, así como con una sala de consulta de documentos con sesenta puestos y otra sala de reproducciones. El salón de actos, con cabida para ochenta personas, se encuentra también en la planta de acceso. La planta sótano alberga los talleres de restauración, fotocopia, microfilmación y sistemas informáticos, y las dos superiores, las zonas de trabajo archivístico y gestión administrativa del centro.

El depósito del Archivo Histórico Nacional está compuesto por siete niveles, seis con estantería fija y uno con estantería móvil, a los que se añade una cartoteca y un depósito de documentos especiales. Cada nivel supone aproximadamente unos 858 metros cuadrados de superficie que permiten instalar aproximadamente unos 42 kilómetros de estantería. Su situación actual es de saturación.

Fuente: Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

One thought on “Archivo Histórico Nacional

  1. Pingback: España: Archivo Histórico Naciona...

Deja un comentario