La Biblioteca Pública de Nueva York ofrece más de 180.000 imágenes digitalizadas de dominio público

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No se trata de una pintura de Tores García o Picasso: son imágenes muy reducidas de la colección digital para elegir.

De tanto en tanto alguna gran institución abre y desempolva material que alguna vez estuvo restringido u oculto por razones de derechos autorales pero que, con el paso del tiempo, ese material pasó a ser de dominio público.

La Biblioteca Pública de Nueva York (NYPL) abre su juego facilitando el acceso a 180.000 imágenes de sus colecciones que ya no tienen derechos de autor y los pone a disposición para su descarga en alta resolución. También da acceso a los metadatos de sus colecciones y hace cambios en su API para alentar juegos lúdicos y visualizaciones especiales, como el sistema que permite ver en web muchas imágenes estereoscópicas.

Este servicio de la NYPL se inició el 6 de enero pasado y es el resultado de los muchos experimentos realizados por sus laboratorios para ayudar sus usuarios a entender y explorar esta nueva disponibilidad.

NYPL Labs, el departamento de digitalización e innovación, es el equipo que está detrás de estos experimentos. Shana Kimball, director de las actividades de divulgación pública de los laboratorios, dice: “Mientras nos resulta fantástico ofrecer al público un gran número de imágenes que son de libre acceso, no olvidamos que solamente son un tercio de las que se han digitalizado. Sí, es una muy, muy, muy pequeña fracción”. Aún así, 180.000 imágenes no es una cifra para despreciar y sin dudas lo suficiente útil como para ponerse a investigar.

Algunas de las más fascinantes categorías y ejemplos de este tesoro incluyen: rarezas históricas; fotos antiguas de lugares preferidos en ciudades tan distantes como Nueva York o Tokio; grabados e ilustraciones de la vida vegetal y animal; recuerdos desconcertantes para explorar la antigua música popular y la colección de partituras; dioses y diosas de variadas civilizaciones; vestimenta elaborada para la nobleza europea, como así también del mundo contemporáneo; fotografías que hoy constituyen tecnología obsoleta como son las estereoscópicas que creaban la apariencia de profundidad.

Si estamos inspirados para explorar la selva por nuestra cuenta podemos comprobarlo directamente desde la colección.

[Fuente: Quartz, facilitada por Hugo López]

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